Las empresas B o B corporations son un tipo novedoso de compañías que buscan utilizar las fuerzas del mercado para dar respuesta a problemas sociales y/o ambientales de las comunidades en las que están insertas. Estas empresas se diferencian por perseguir la doble misión de generar utilidades razonables para sus inversionistas y crear -mediante su actividad principal- beneficios sociales.

Una entidad sin fines de lucro denominada B Lab creó un sistema de evaluación para certificar a las empresas B. Para ser certificada B, una empresa debe obtener un mínimo de 80 puntos de una evaluación de 200, firmar un carta de intenciones donde se explicitan sus deberes y derechos, realizar los cambios pertinentes en sus estatutos y pagar la certificación anual. Además, las empresas certificadas están sujetas a una revisión anual aleatoria y deben re- validar su certificación cada dos años, para lo cual es preciso mostrar mejores resultados que en la evaluación previa.

Luego de su nacimiento en Estados Unidos, la comunidad de empresas B se expandió a Canadá; y a finales del año 2011 ya se habían certificado 500 empresas entre ambos países. Actualmente, la comunidad B abarca casi 2000 empresas en 50 países y se encuentran en constante expansión. En efecto, durante el último año, la cantidad de empresas con certificación se incrementó un 33%. En la Argentina hay más de 50 empresas certificadas bajo este sistema, cuyo principal requisito es contar con un propósito relacionado con el triple impacto (social, económico y ambiental)

Beneficios de certificarse B

 

Entre los diversos motivos que incentivan a las compañías a certificarse B, podemos mencionar los siguientes:

La certificación les permite proteger su misión social y/o ambiental ante eventuales cambios de dirección, debido a la exigencia de modificar sus estatutos.

  • La evaluación se convierte en una herramienta de mejora continua, que además permite a la empresa conocer las áreas en las que podría De hecho, al tratarse de una herramienta gratuita y disponible online, es consultada por empresas que no necesariamente están interesadas en certificarse.
  • Al integrarse a la comunidad B, las compañías pasan a formar parte de una gran red que les permite acceder a inversores, profesionales, nuevos clientes y grandes corporaciones que prefieren trabajar con empresas que cuenten con buenas prácticas.
  • Las empresas obtienen beneficios intangibles, en términos de difusión y posicionamiento. Para el caso de las PyMEs, acceder a esta nueva tipología puede ser un distintivo que les posibilite generar una identidad propia, diferenciarse del resto y obtener una mayor cuota de mercado.
Antecedentes de ley de Sociedades de Beneficio de Interés Colectivo (BIC) en Argentina.

 

En 2015 surgió una iniciativa promovida por diversas organizaciones (Ashoka, Fundación Avina, Socialab, Sistema B y La Nación), que propone políticas de incentivo y quita de obstáculos para la expansión de empresas de triple impacto y promocionan un marco legal para estas empresas.

En 2016 se presentó a un grupo de diputados en el Congreso un anteproyecto de ley elaborado por la Comunidad Jurídica del Sistema B Argentina el que propone básicamente:

  • Establecer la figura jurídica de Sociedad de Beneficio e Interés Colectivo (BIC) e incorporar, al fin de lucro tradicional de las empresas, las finalidades social y ambiental.
  • Exigir la elaboración un informe anual sobre el cumplimiento de los propósitos sociales y ambientales autoimpuestos, y que éstos sean públicos y auditados por un profesional matriculado.
  • Una sociedad BIC no dejaría de ser una Sociedad Anónima (o figura jurídica que tenga), pero perdería su condición de BIC si no cumple con los propósitos señalados.
Algunos ejemplos argentinos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:

Informe realizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicio.