• Se trata de un guante traductor de lenguas de señas que busca mejorar la comunicación entre personas hipoacúsicas. 
  • El trabajo es llevado adelante por tres técnicos electrónicos de la ciudad. 
  • Se enmarca en la convocatoria del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación y de Fundación INVAP a emprendedores que aporten soluciones a problemáticas sociales y ambientales mediante el uso de la ciencia, la tecnología y la innovación.

El equipo conformado por los técnicos electrónicos  Martín Di Paolo, Joel Salazar y Tobías Baigorria se consagró como uno de los 14 ganadores del concurso Emprendé Conciencia 2019. Los estudiantes graduados en la Escuela Técnica n°1 de Ingeniero White presentaron “Comunicación sin Barreras”.  Se trata de un guante traductor de lenguas de señas orientado a ayudar a la comunidad hipoacúsica. “Lo iniciamos como  proyecto final de carrera. La idea surgió cuando Joel vio a una pareja de hipoacúsicos comunicándose mediante lengua de señas y se preguntó cómo haría él para establecer contacto con alguien que no conociera el lenguaje”, cuenta Martín Di Paolo.  El dispositivo electrónico capta la flexión de los brazos y los movimientos de los dedos. Un receptor enlazado- vía Bluetooth-al celular envía la información que convierte la lengua de señas en voz. “Elaboramos un prototipo que aún no está totalmente finalizado. Son como cinco anillos que van agarrados a cada uno de los dedos con un ´tarjetero´ (no supera los cinco centímetros de ancho) donde se ubican los sensores. El plástico usado es TPE (Elastómero termoplástico): flexible, cómodo y resistente para uso cotidiano. La idea es imprimirlo en 3D”, amplía Martín. Seguidamente, agrega: “El que poseemos fue realizado con materiales hechos por nosotros. Para mejorarlo, debemos recurrir  a los de fábrica. Hoy disponemos solo de uno de los diez sensores flexibles que necesitamos”.

Según datos aportados por los flamantes finalistas en la convocatoria (ver aquí), tres de cada mil nacidos en Argentina presentan distintos grados de hipoacusia. Anualmente, se ven afectados entre 700 y 1200 niños. La comunidad representa un 20 % del total de las incapacidades registradas.  “El objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas hipoacúsicas. Buscamos que el guante sea un accesorio y se utilice de la misma manera que gente con problemas visuales usa los lentes”, concluye Di Paolo. 

Lo que viene…

  • 28 de julio:  el grupo viajará a Bariloche y permanecerán dos semanas. Contarán con asistencia técnica especializada de personal de la Fundación INVAP, asesoría comercial de miembros de la Academia Argentina Emprende y mentorías.  
  • Septiembre y octubre:  equipos de expertos vendrán a Bahía Blanca para avanzar en las ideas y con el proyecto.

Figura en carpeta

  • Reemplazo del celular por una pulsera  (en la transmisión de señales y como una forma de reducir el espacio).
  • Incorporación de paneles solares (fuente de energía amigable con el medio ambiente).

Fuentes: Impulso UTN y Socialab.